Exposición: Lo que no tiene nombre

¿Tienen nombre las circunstancias que suelen enmarañar el destino de los seres contemporáneos? ¿Puede nombrarse lo inefable, el horror, el misterio? ¿Qué hay del nombre a lo innombrable? Ante la dificultad de responder, de acariciar la lógica de la comprensión, surge la literatura como respuesta parcial a unas incógnitas que arrojan al lector a un mundo de saberes, es decir, a un territorio de incertidumbres de donde quizá no sea posible salir más que a través del espejo de otro misterio: un artefacto, una instalación, un collage, una imagen fragmentada, un signo.

Lo que no tiene nombre convoca lo literario como pretexto y composición. Quienes aquí exponen lo hacen en su doble condición de lectores y artistas. Todos ellos han trasegado por las páginas de obras contemporáneas; han evidenciado en ellas un malestar de la cultura, la sobreexposición de cuerpos que pagan caro su individualidad, su crisis narcisa. Literatura y objeto artístico; sensibilidad y búsqueda expresiva. No hay en esta propuesta de exhibición el deseo de responder a las preguntas iniciales.

El propósito es más simple: ampliar el tiempo de la lectura en el tiempo de la representación, percibir el sentido más allá del argumento y la trama de las historias de papel: principio y nudo corredizo de lo que apenas presagiamos.

Rigoberto Gil / Profesor de la Maestría en Estética y Creación.